2011/03/22

RESEÑA HISTÓRICA DEL DISTRITO DE TAURIPAMPA

Huaruco
SIGAMOS PARA ADELANTE SIN OLVIDAR NUESTRO PASADO 

  El pueblo hospitalario y tierra prodigiosa de Tauripampa tuvo sus orígenes en los hechos históricos de las legendarias markas incáicas "Korijolljarca" y "Warikanki" cuyos habitantes en el siglo XVI, por disposición  del Virrey Toledo, deberán vivir en el Ayuntamiento de Santiago de Chuco, pueblo fundado por los españoles.
  Este pueblo por espacio de siglo y medio, alcanzaron un gran desarrollo, hasta que el 28 de Diciembre de 1794, fecha que rendían pleitesía al dios del agua "APASHLLAY", un fuerte aluvión (castigo de Dios), destruyó totalmente el centro poblado, muriendo la mayor parte de sus habitantes.
  Los pocos sobrevivientes de esta catástrofe, se refugiaron en la meseta del "Cerro huaruco". Desde este lugar divisaron una pampa que se encontraba en la otra vertiente. Al centro de dicha planicie, se apreciaba un toro de color "barroso" (mole que se encuentra hoy día enterrado al centro de la Plaza de Armas). Aquí fundaron el nuevo pueblo, por tener alrededor varios manantiales, hoy extinguidos.
  El 2 de Enero de 1795, bajo la dirección de Juan Chumpe Lira y otros ciudadanos notables de apellidos: Alva, De la Cruz, Custodio y Ferrer, fundaron el pueblo con el nombre de "Toropampa".
El sábado 14 de Julio de 1821, se inició la ocupación del pueblo de Toropampa por el ejército realista, que en retirada, abandonaba Lima, al mando del General de don José de la Serna, último Virrey del Perú. Se dirigieron por los caminos de Yauyos a la ciudad de Huancayo, para unirse a las fuerzas de Canterac.
El 16 de Julio del mismo año, en horas de la mañana, La Serna, pasó revista a su ejército y después de decretar sentencia de pena de muerte a los 500 soldados, entre los enfermos y los declarados traidores a la causa realista. Posteriormente se cambio de nombre de Toropampa por Tauripampa.
  Tauripampa, como todos los pueblos de Yauyos, reaccionaron con coraje y patriotismo contra la explotación, la injusticia y los diversos abusos de la dominación española. Por eso, cuando el Virrey José de la Serna abandonó Lima, en su retirada hacia la sierra central, pasó por Tauripampa.
Los tauripampinos tomaron la decisión de luchar para liberarse, adheriéndose a las guerrillas que encabezaba el Comandante Juan Evangelista Vivas, "enfrentándose a los españoles, dando como resultado 15 realistas muertos y muchos heridos." Esto sucedió el 16 de Julio de 1821.
  Los españoles ganaron al fin la contienda, tomando el pueblo de Tauripampa, después de una lucha sin tregua. Los realistas ingresaron a la localidad que estaba desolada. Soltaron los caballos por los trigales. Mataron las reses y carneros que encontraron para alimentarse. "Estaban confundidos y alterados. Saqueron las casas y la iglesia. Sacaron la imagen de Santa Rosa a la plaza y le tiraron cuatro balazos.
  Siguiendo estos mismos actos de barbarie, a las imágenes que quedaban las convirtieron en cenizas,"prefiriendo a los bustos sagrados en vez de leña para guisar sus ranchos".
Para concluir con sus actos vandálicos, antes de retirarse de Tauripampa, "clavaron la puerta y por fuera lo incendiaron con 500 enfermos dentro, ya que dicho lugar lo habían convertido en un hospital, durante su permanencia".
La iglesia era grande y tenía el techo de paja, el cual favorecía para que se propagase con gran facilidad el fuego y se consumiese todo en poco tiempo, así como las casas, dejando el pueblo consumido por las llamas. El cuadro era horroroso y aterrador y el hedor de la carne humana quedó por varios días más, es decir era pestilencia y lástima.
  En esta forma participaron activamente los yauyos con la fe puesta en la libertad, quienes desde antes de los incas constituyeron sociedades guerreras indomables.
  Nada cierto se sabe sobre los primeros pobladores de Tauripampa, su origen se pierde en la oscuridad de los tiempos idos.
  De las ruinas existentes en la circunscripción tauripam­pina, se deduce que antiguamente, desde los albores de la cultura inca­ria, la habitaban las tribus de "Kori-Jollkaimarca", "Wajluta" y "Wari­kanki", tribus que según parece hubieron vivido en continua rivalidad, hasta ver muy próxima la peligrosa incursión conquistadora de Túpac Yupanqui.
Fue entonces que concertaron - hipotéticamente hablando - una triple alianza en torno a la tribu "Kori-Jollkaimarca" para defenderse del invasor.
  De las ruinas que permanecen enhiestas y desafiantes a la acción destructora del tiempo, así como del hallazgo de vestigios culturales, se desprende que sus po­bladores alcanzaron un apreciable grado de progreso.
  No otra cosa, re­velan la contextura arquitectónica de sus propias poblaciones- fortalezas que exhiben plazuelas y calles cuidadosamente empedradas, las ace­quias debidamente canalizadas para irrigar vastas extensiones de tierra, los huacos, los prendedores de cobre y los finos tejidos de lana de al­paca y vicuña.
La tribu de "Kori-Jollkaimarca" (pueblo de oro y plata) fue sometido al dominio español, tras una tenaz resistencia, en 1534 y gracias a la habilidad militar de los Capitanes de Hernando de Soto.
Posteriormente, por disposición del Virrey Francisco de Toledo en el Siglo XVI, los obligó a vivir en la llanura, dejando las cumbres de los cerros, formándose el Ayuntamiento de "Santiago de Chocos".
Fue, en un lugar aparente, tanto por su topografía, cuanto por su clima y me­dios de subsistencia. Pero el destino le fue adverso a este pueblo, es así como encontrándose en pleno apogeo se produce un diabólico mo­vimiento sísmico acompañado de un aluvión que lo destruyó casi por completo. Fue en esos tiempos que rendían pleitesía al dios del agua "Apasllay".
Los sobrevivientes tuvieron que refugiarse en los cerros próximos, temerosos que la conmoción terráquea se repitiera en igual o mayor intensidad. Transcurridos varios días, refugiados en el lugar de "huaruco" avistaron una pampa donde dormía plácidamente un toro, pero cuando llegaron al lugar solo encontraron una inmensa piedra.   Hoy día esta mole se encuentra enterrado en el centro de la Plaza de Armas.
  Allí fundaron el pueblo, encabezados por Juan Chumpe Lira y otros ciudadanos notables de apellidos: Alva, De la Cruz, Custodio y Fe­rrer. Fijando su residencia permanente, en el lugar donde actualmente se alza promisoria el centro poblado. Pusieron por nombre Toropampa. Posteriormente fue cambiado por Tauripampa.
Según refiere el sabio Antonio Raymondy en su libro "El Peru", en 1681 ya existía la Parroquia de Tauripampa con sus Vice Parroquias de Pócoto, Allauca y Capillucas.
En 1784 Yauyos se le denomino sub. Delegación de Yauyos perteneciente a la Intendencia de Lima. Eclesiásticamente se dividía en Parroquias: Santo Domingo de Yauyos, Huañec, Omas, Laraos, Ayavirí, Pampas y Tauripampa.
En 1808, fecha de la Uti-posidetis o determinación de los pueblos, el Perú se dividió en ocho intendencias y Yauyos pasó a integrar la Intendencia de Lima. Nuestra Provincia actual se llamaba Partido de Yauyos.
  Tauripampa como todos los pueblos de Yauyos, jugaron un papel protagónico en la lucha por adquirir la liberación del yugo español. Después de su retirada del Virrey La Serna de la ciudad de Lima, pasó por Lurín y tomó la ruta de Omas , siendo asediado en Pilas por las guerrillas de Yauyos que encabezaba Juan Gabino Vivas, dirigiéndose por la quebarada de Cumias .
El 16 de Julio de 1821 ingresaron a Tauripampa, la lucha fue tenaz, pero al final ganaron los realistas. La Serna y su ejército parecían endemoniados y mandó incendiar la iglesia con 500 enfermos dentro, según informa "La Gaceta" de Lima.
Por Decreto Supremo del 4 de Agosto de 1821 se crea la Provincia de Yauyos, como integrante de uno de los departamentos libres del Perú. EL Partido de Yauyos (que era como una provincia) incluye como uno sus Distritos a Tauripampa. Se confirma la creación de nueve distritos de la Provincia de Yauyos: Huáñec, Omas, Laraos, Yauyos, Pampas Colonia) Tauripampa, Víñac, Ayavirí y Chupamarca que en 1866 fue permutado por Huangáscar y éste pasa a Castrovirreyna, departamento de Huancavelica. Estos Distritos creados eran Parroquias que sirvió como base para la creación de los mismos.
  El 2 de Enero de 1857, el Mariscal don Ramón Castilla, crea oficialmente las Municipali­dades y entre ellas la de Tauripampa.
Tauripampa fue testigo de las luchas intestinas por el poder entre caceristas y pierolistas.Tauripampa, como muchos pueblos del Perú Andino, lucha por salir del sub desarrollo para poder lograr un distrito con mayor posibilidades de crecer en los ambitos como son economico,social..etc.

2011/03/21

APASHLLAY

UNAS DE LAS LEYENDAS CON MAYOR CERTIDUMBRE     DE NUESTRA    HISTORIA                
  Cuenta la leyenda, que en la represa de Apas, que da vida a los cultivos de Tamará, Chinches, Máchique y Lomo Grande; vivía una enorme serpiente que se alimentaba de los hijos primogénitos -recién nacidos- de los habitantes pacíficos y trabajadores del pueblo de "Santiago de Chocos".
  A la salida de la población vivía una mujer supersticiosa, que con su grito estridente y monótono, ordenaba a la serpiente que abra y cierra la represa:
¡Apashllay, suelta el agua! ¡Apashllay, tapa el agua!
Y así, los moradores dejaban de caminar unos cuatro kilómetros, para realizar estas faenas y a su vez que ahorraban tiempo, tan necesario para el campesino. El diabólico reptil luego de dar apertura la represa, que lo tenía tapado con su cola, se retiraba al lugar de "Kulluhuanca" a calentarse con el astro rey.Una joven madre, que se resistía, entregar su vástago a la hambrienta serpiente, caminaba apesadumbrada y llorosa por el borde de la acequia. De pronto se encontró con un hombre montado en un caballo blanco bien enjaezado.
  Era Santiago Apóstol, quien le aconsejó que se ocultara en una cueva y no entregara a su apreciado niño. Al enterarse de este hecho, el abominable reptil, salió furioso del estanque por la acequia, tras una lluvia de sangre, con rayos y truenos; destrozando el pueblo, concluyendo con un fuerte sismo.
La joven madre, su esposo Juan Chumpe Lira y un grupo de sobrevivientes, buscaron algún refugio y huyeron despavoridos. Desde el cerro "Huaruco" vislumbraron al lado del río, a un toro que se alimentaba plácidamente en una pampa. Al llegar al lugar no encontraron al bovino, mas bien una enorme piedra. Allí decidieron fundar el pueblo de Toropampa hoy el pueblo de Tauripampa.
La serpiente siguió su camino, al llegar a "Teja", con toda su ira, perforó un cerro. Continuando su viaje despiadado, arruinó el pueblo floreciente de "Cumias", dando origen posteriormente al pueblo de Omas. Siguió quebrada abajo. Ya cansada en el lugar de "Huaminchurco" en el distrito de Coayllo, Provincia de Cañete se puso a descansar.
  Un campesino que pasaba por allí, al verla dormida, con un una piedra lanzado con una huaraca le dio su merecida muerte. Hoy día, desde la carretera se puede apreciar su resto petrificado. Esta es una de las tantas leyendas de Tauripampa.